Síntomas del mal de Black Friday


Síntomas del mal de Black Friday

SUSCRIBASE A MI NUEVO SITIO WWW.IMPERFECTOS.ORG

Mi hijo suele ahorrar durante semanas o meses para poder comprar, uno a uno, los muñecos de colección que tanto le gustan. Cada muñeco toca un instrumento diferente. Así, la experiencia de compra de mi hijo es precedida por el ahorro, la espera, la esperanza y la paciencia. El día que va con su dinero ahorrado en la mano y paga su muñeco, el experimenta la satisfacción de tener, por fin, su muñeco nuevo, pero también la satisfacción de haber ahorrado por algo que sabe que no es esencial para su vida.

Al principio Santi se desesperaba y decía ¡”necesito” comprar el muñeco! Así que empezamos a enseñarle la diferencia entre “querer” y “necesitar”. El querer es el impulso simple y llano que responde a la atracción, a la emoción o a un simple vacío interior. La necesidad es mas compleja, es constante y no necesita emociones ni sentimientos para configurarse como una realidad, la necesidad está ahí para ayudarnos a vivir, mientras que el deseo está ahí para satisfacer una emoción.

Por fin, luego de meses, Santi ha comprendido la diferencia entre “querer” y “necesitar”. Ese es un gran logro que le servirá para toda la vida.

Imaginemos nada más cómo sería hoy, si el mall se abriera por la mañana, con todos esos grandes carteles de “50% off”, “75% off” y más, con todas esas tiendas y sus dependientes ofreciendo todo tipo de artículos a bajo precio. Imaginemos que las puertas del mall se abren y entran 3 mil personas que viven hoy en estado de pobreza extrema, o 10 mil inmigrantes sirios, cualquiera de los dos. ¿Cuál sería el comportamiento de esos visitantes del mall? Caminarían con determinación, sabiendo muy bien qué es lo que necesitan y qué cosas, aunque tengan descuentos apabullares, no son necesarios en su vida. Probablemente se ayuden mutuamente, se acompañen mutuamente y haya expresiones de compañerismo y humanidad en el proceso.

Ahora recordemos cuál es el comportamiento de los miles de consumidores que hacen fila y entran a ese mismo mall cada Black Friday. Corren, se empujan, se abalanzan sobre las prendas de vestir, televisores, celulares y todo tipo de objetos. Hay peleas, hay competencia. Ya no es cuestión de haber encontrado lo que necesitan, es cuestión de haber comprado muy barato y mucho. Entre más barato y más haya comprado, mejor y más triunfal salen del mall.

Encuentro 3 síntomas del “mal de Black Friday” que debemos detectar para madurar, como mi hijo Santiago.

1. El primer síntoma es no diferenciar entre lo que quiero y lo que necesito.

2. El segundo síntoma es la competencia.

3. El tercer síntoma es la ansiedad.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: